Con el clima digital imperante que se vive en el universo publicitario, las marcas han entendido, hoy mejor que nunca, la importancia  de un equipo de Relaciones Públicas. La publicidad creada por las marcas ha recibido un bombardeo mediático inmediato por parte de los consumidores, derivando en grandes fracasos que ponen en entredicho el entendimiento por parte de los creativos detrás de las campañas del espíritu de la época. Cuando las cosas resultan adversas es cuando los equipos de RR.PP tienen que venir a salvar la percepción de marca.

En un ambiente polarizado, en el que se ha acusado a firmas de moda como: Gucci, Prada, GAP o H&M de discriminación, el consumidor ha encontrado en las redes sociales el medio inmediato para “descuartizar” una campaña publicitaria o acusar a una firma de insensible. La pronta respuesta por parte de las marcas es fundamental para salvar su valor en el mercado y tratar de demostrar que fue un error aislado que no necesariamente representa el ADN de la firma.

De acuerdo a Merca2.0 una estrategia de relaciones públicas  de vanguardia “debe basarse en el contenido” en construir una reputación para las marcas y mandar un mensaje personalizado a los consumidores. El papel del Community manager es fundamental para crear storytelling en las redes y brindarle una experiencia digna de ser compartida a los fanáticos de la marca, como el caso del Community de Sabritas quien de manera jocosa responde a los comentarios de sus usuarios o del equipo de relaciones públicas del Presidente Peña Nieto quienes supieron, a partir del escarnio social, crear una imagen relajada y disparatada de los continuos errores de comunicación de nuestro anterior Presidente, derivando en un gran acierto publicitario. 

Si estás buscando visibilidad y estrategia de marketing en redes sociales, es importante que tengas un protocolo de acción para los imprevistos negativos que puedan afectar a tu marca. La pronta respuesta es fundamental, Pepsi tuvo que disculparse y retirar de inmediato la campaña protagonizada por Kendall Jenner que pretendía impactar a la generación millenial y convertirse en una campaña publicitaria muy exitosa, el presupuesto fue millonario. 

Aunque podría pensarse que cometer un error publicitario puede acabar con una marca, muchas veces estos “descalabros” pueden ayudar a crear una conexión más profunda con sus consumidores y propiciar una serie de acciones que pueden beneficiar el involucramiento social, como fue el caso de Gucci que decidió tomar una serie de acciones significativas a favor de la inclusión de minorías en su marca.