Mientras social y políticamente se siguen discutiendo áreas grises dentro de los derechos de la comunidad LGTQ+, las marcas han estado creando estrategias de comunicación para mostrar su lado más incluyente, beneficiando su valor de marca al mostrarse sensibles con la evolución social y aprovechando el poder de compra de esta comunidad, que dicho sea de paso, es extremadamente apetecible. 

En los últimos años, la visibilidad ganada por el colectivo LGBTQ+ ha sido exponencial con los datos difundidos por diferentes organizaciones respecto a sus hábitos de consumo. Investigaciones recientes han demostrado que comparado con el consumidor heterosexual, los miembros de la comunidad LGBT gastan 35% más en sus compras en línea, 25% más en ver una película en su fin de semana de lanzamiento o 26% más propensos a contratar servicios de streaming. 

Pero no se trata solamente de mostrar tus colores durante el mes de junio, mes en el que tradicionalmente la comunidad LGBTQ+ participa de manera visible en diferentes eventos y festejos denominados Gay Pride, sino de mantener una comunicación incluyente a lo largo del año. Recordemos que mantener a un consumidor cautivo y fiel, obedece a una estrategia de comunicación consistente, porque en cuestión de marketing subestimar a tu segmento meta, siempre deriva en resultados negativos.