Con la expansión del Covid19 y el cese de labores en nuestro país, uno de los conceptos más “radicales” dentro de las empresas se convirtió en la única opción viable: El Home Office, o el permitir a los integrantes de la empresa laborar desde casa, fue institucionalizado como la única manera posible, por aquello de la sana distancia, de mantener las funciones de las empresas que pudieron seguir operando en activo.

Como agencia de publicidad, el modelo de la colaboración a distancia a estado en nuestro radar por años, encontrando una renuencia en algunos miembros de la agencia el primer ensayo de home office fracaso en 2015. Conscientes de lo que este modelo podría aportar a nuestra estrategia de marca, retomamos con carácter imperativo y obligatorio el home office en 2018, logrando impulsar la creatividad y productividad de nuestro equipo.

Mientras el mundo se ajusta a este confinamiento, las redes sociales y el marketing digital se han convertido en la respuesta a la interacción social en tiempos de insolación. Las agencias de publicidad y empresas que se cuestionaban la viabilidad del modelo de oficina en casa, han tenido que ajustarse a él y estamos seguros que muchos descubrieron lo efectivo e inspirador que puede resultar, el ahorro de recursos y sobre todo el impacto positivo que puede tener dentro de las estrategias post-covid19 para su marca.

Esta humanización del tiempo y la interacción digital ha sumado un impulso positivo a la idea de implementar el home office a las estrategias de RRHH de algunas empresas, y sobre todo también nos ayuda a asimilar el impacto positivo de estrategias en las que se valora el bienestar humano en las células de trabajo.